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La tradición de los huevitos de pascua y el conejito, ¿conoces su historia?

La tradición de los huevitos de pascua y el conejito, ¿conoces su historia?

Existen muchas versiones del por qué regalamos huevitos de chocolate para Pascua, algunas provienen de tiempos muy remotos. Hicimos un resumen y te las presentamos a continuación:

  • En la mitología egipcia el huevo toma relevancia en el mito del ave Fénix, (similar al mito griego) se quema en su nido y vuelve a renacer a partir del huevo que lo había creado en un principio. A partir de esta creencia los egipcios adquirieron la costumbre de regalar, en ocasiones especiales, huevos decorados por ellos mismos. Los decoraban con pinturas extraídas de plantas y el mejor regalo era el huevo mejor pintado. Estas verdaderas artesanías terminaban como adornos en sus casas.
  • En China, 5000 años antes de Cristo, durante las fiestas del equinoccio de primavera se regalaban en señal de amistad huevos teñidos de rojo, símbolos de larga vida y felicidad.
  • Esta costumbre se perpetuó, para muchas antiguas civilizaciones, principalmente las situadas en Egipto, Grecia y China, el huevo representaba fertilidad y vida. Cada vez que terminaba una dura época se intercambiaban huevos decorados. Una gran instancia era la culminación del largo invierno, es decir, con la llegada de la primavera. En pocas palabras, el huevo implícitamente se regalaba para recordar la llegada de fertilidad, vida y nacimiento.
  • Durante la Edad Media, por órdenes del Papa Julio III, en 1552, a la prohibición del consumo de carne durante la Cuaresma (cuarenta días antes de la muerte de Cristo) se le sumó la prohibición del consumo de huevos hasta la llegada del Domingo de Pascua o Resurrección. Así en Estados Unidos, el centro de Europa e Inglaterra, la tradición de los huevos quedó vinculada al tiempo de abstinencia de los cristianos católicos quienes, para conservar los huevos durante este tiempo de 40 días, los cocían, los dejaban enfriar y por últimos los cubrían con una capa de cera. Una vez finalizada la Cuaresma, estos se regalaban a familiares, especialmente a los más pequeños. Costumbre que se siguió manteniendo incluso durante siglos, después de que la Iglesia permitiese su consumo en estas fechas.
  • En los países de habla inglesa se celebra el Easter Sunday, simil de la semana santa (a la tradición de los huevos los denominan easter eggs). Según la tradición teutónica, Eostre (también Ostara) era la diosa de la primavera y en su homenaje se celebraba un festival pagano en el que se le ofrecían huevos como símbolo del renacer de la naturaleza. Como tradición, durante este domingo en los hogares de los estadounidenses se esconden los huevos pintados en el campo o en los jardines de las casas y los niños pequeños son los encargados de encontrarlos.

El inicio de los huevos de chocolate

  • En Francia se cuenta que, durante el siglo XVI en el Palacio de Versalles, fue entregado al rey Francisco I un huevo hecho de chocolate que tenía tallado en su interior una representación de la Pasión de Cristo.
  • En los siglos XVII y XVIII en Francia se solía ofrecer a los monarcas cestas cargadas de huevos naturales coloreados en señal de la Resurrección de Cristo. Cada color tenía un significado, algunos eran rojos para simbolizar la sangre de Cristo. Otros tonos eran el azul, color de la época pascual de la Iglesia; el amarillo, símbolo de la luz del día de resurrección o púrpura para rememorar la Pasión.
  • Algunos registros dicen que, en 1820, pastelerías francesas realizaban huevos de pascua recubiertos con una masa de azúcar. No fue sino hasta principios de 1900 cuando se trabajaron con manteca de cacao y, posteriormente, con chocolate. Ciertas documentaciones le atribuyen el huevo de chocolate a Joseph Fry, quien en 1873 elaboró uno para la marca inglesa Cadbury’s.

El origen del conejo de pascua

  • Hace miles de años el conejo fue un símbolo de fertilidad asociado con la diosa fenicia Astarté (de la palabra inglesa Easter o Pascua). Esta diosa de la Tierra y de la resurrección de la naturaleza se le asimiló a la primavera al despertar tras una prolongada muerte durante el invierno, transcurría obviamente en el mes de abril y, en algunos países a la festividad de pascua se la denominó “Easter”.
  • Los pueblos germánicos sostenían también esta creencia y consideraban al conejo un símbolo de la fertilidad. Asociaban su aparición al inicio de la primavera con el renacimiento y la renovación de la naturaleza después de la época de invierno. El conejo era, pues el primer animal en salir de las madrigueras y en procrear debido a su gran capacidad reproductiva. Según las antiguas leyendas, el conejo aparecía en Pascua con una canasta llena de dulces y huevos coloridos que escondía para que fueran encontrados.
  • Otra popular leyenda cuenta la historia del conejo de pascua asociado a la festividad cristiana, dice que un conejo estuvo presente cuando enterraron a Jesucristo en el sepulcro. Confundido y curioso por lo sucedido decidió quedarse en los alrededores para averiguar quién era ese hombre al que tanta gente quería. Su espera dio frutos, pues el conejo fue testigo de la resurrección de Cristo. El conejo sabía que tenía que avisar a todos de lo que estaba ocurriendo, pero ¿cómo lo podía hacerlo si no podía hablar con los humanos? Se le ocurrió repartir huevos pintado, contando lo que había visto. Estaba seguro de que así, todos los que antes lloraban la muerte de Jesús, ahora estarían mucho más contentos. A partir de entonces, el conejo reparte huevos pintados en todas las casas para recordar que Jesús resucitó.

 

Este domingo se celebra una nueva Pascua, donde muchos niños y también adultos disfrutarán de esta deliciosa tradición que, como vemos desde el inicio de su historia, significa la celebración de del renacer y de la esperanza.

 

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